
Soñé que llovía y
desperté recordando el olor a lluvia.
Era música de agua y pensé que vendrías
buscando mi refugio.
Te observé caminar a paso lento,
con tus manos en los bolsillos
en dirección hacia mí.
Levantaste la vista y me regalaste una sonrisa,
tu sonrisa era mía… Y sin quererlo
deseaba ser la lluvia que se prendaba en
tu cuello.
Desperté añorándote con el sol en la cara.
Una mañana brillante me acompañaba
en soledad.
Aspiré hondamente esperando encontrar
en el aire tu olor… No estaba.
La lluvia sólo había sido en mi sueño…
Y aún así me sentía morir.
Anacronista.




